top of page

La Construcción de Productos



Una noticia que vamos a abordar sobre la ecología está relacionada con nuestra propia marca. Un día, mientras trabajaba en una cafetería, me di cuenta de la gran cantidad de café molido que se desecha después de preparar cada tinto. Dependiendo de la cantidad de litros que se preparan en las grecas, el residuo de café se acumula en grandes cantidades.


Esto me hizo preguntarme: ¿se está aprovechando por completo el café? La respuesta es no. Aunque el café se disuelve en agua para extraer sus componentes, aún queda una parte significativa sin utilizar.


Un día, después de salir de mi trabajo, decidí llevarme a casa una bolsa con ese café desechado. Lo primero que hice fue secarlo al sol durante varios días, extendiéndolo en una bandeja, hasta que quedó con una textura similar a la del café recién comprado en una tienda o supermercado. Luego, experimenté preparando una taza de café con este residuo y noté que su apariencia y sabor no eran muy distintos a los de un café recién preparado.


Esto me llevó a una conclusión sorprendente: en cada preparación, solo se extrae aproximadamente un 20% de los componentes del café. Expresado en cifras, en la cafetería donde trabajaba se desechaban alrededor de 1.5 libras de café al día, una cantidad considerable.


A partir de esta observación, surgió la pregunta: ¿Cómo podemos darle un mejor uso a este café? O mejor dicho, ¿Cómo podemos reutilizar este cuncho, como se le dice en Colombia? Así nació la idea de crear productos a partir de los residuos del café, aprovechando su potencial más allá de una sola preparación.


 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


bottom of page